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jueves, 16 de diciembre de 2010

Localización, Participación y Comunicación: una Introducción a las Buenas Prácticas SIGP on Vimeo

Este documental educativo de 25 minutos da a conocer la práctica del manejo la y comunicación participativos de la información territorial (SIGP) en el contexto del desarrollo. Se ha diseñado para presentar la práctica de SIGP impulsada por la demanda a los profesionales del desarrollo (intermediarios de la tecnología).En este video, la práctica de SIGP se presenta como un continuo a partir de la movilización comunitaria a la planificación y el diseño de proyectos, la elección de los métodos y las tecnologías de mapeo, la visualización de diferentes tecnologías en diversos entornos étnico-culturales y agro-ecológicos, y finalmente el poner los mapas a funcionar en los ámbitos de la construcción de la identidad, la autodeterminación, la planificación territorial y la abogacía.La ética, las actitudes y comportamientos sensatos se destacan como imperativos intersectoriales.

Localización, Participación y Comunicación: una Introducción a las Buenas Prácticas SIGP from CTA on Vimeo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Nuevos retos del crecimiento urbano - Ingeniería Sin Fronteras

Estamos en un momento de transición cuya magnitud e importancia está siendo débilmente percibida. La importancia de las urbes es cada vez más relevante para la construcción de las sociedades. Artículo del Grupo de Hábitat de ISF Cataluña.
“En 1950 había en la Tierra 86 ciudades con más de un millón de habitantes. Actualmente (es decir, en 2006) hay 400 y en 2015 la cifra se habrá elevado a 550 (…) el resultado será que las ciudades absorberán todo el crecimiento demográfico de la población mundial que se calcula que llegará a los 10.000 millones de personas en 2050” 1.
En el escenario que ofrecen estas cifras y que ilustran un contexto complicado para las administraciones a un corto, medio y largo plazo, se celebró el pasado 4 de octubre, el día mundial del hábitat bajo la rúbrica oficial “mejor ciudad, mejor vida”.
Hablar de “mejor vida” significa hablar de ciudades cuyo crecimiento no suponga una amenaza ecológica para el planeta, de desarrollo de oportunidades económicas independientemente del origen y condición. Por lo tanto, hablamos de cubrir el derecho universal a una vivienda digna y de incentivar la convivencia cultural. Hablamos de ciudades que permitan el acceso a la igualdad de oportunidades y el desarrollo de las capacidades, independientemente del género, edad o procedencia, de la reconquista de los espacios públicos y de la no segregación, y hablamos en fin, de la concreción presupuestaria pública de este reclamo del bienestar.
Sabemos que las personas que habitan áreas hiperdegradadas constituyen un 78,2% de la población urbana de los países empobrecidos y un tercio de la población global 2. Sabemos que la lógica del mercado es la que maneja la gestión de servicios básicos como el agua, la electricidad o la vivienda sin garantizarlos a cada una de las personas ciudadanas. También sabemos que el espectacular aumento de la producción y el consumo que se genera en el medio urbano está íntima y contradictoriamente ligado a la caída de los salarios reales, al aumento de la precariedad y al desempleo, asociado de forma especialmente dramática al aumento de las migraciones femeninas 3.
La actual gestión del crecimiento de las ciudades por parte de las administraciones públicas ha sido insuficiente para abordar la problemática de la suburbanización de las ciudades.
En manos de los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil estará el llamar la atención sobre este modelo de desarrollo insostenible y proponer la alternativa, presionar a las administraciones para que garanticen esa “mejor vida” cuya construcción común y continua supone uno de los mayores retos de la historia.
Para lograr abarcar una equitativa gestión de la ciudad, es necesario empezar con una construcción social colectiva del hábitat capaz de involucrar las miradas de todos los autores y autoras, sin exclusiones, puesto que la gestión de fenómeno urbano sigue sin incorporar la perspectiva de género en cuanto a la planificación, construcción y gestión de las ciudades.
Como nos recuerda David Harvey: “El espacio público ideal es un espacio de conflicto continuo, y con continuas maneras de resolverlo para que éste, después, se vuelva a reabrir”.
Grupo Hábitat, de ISF Cataluña

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FOTO: Skyline de Maputo, Mozambique. (ISF Cataluña, 2010)
1. Mike Davis, Planeta de ciudades miseria, eds. Foca, 2006.
2. Datos extraídos del comunicado “Reclamem el dret a Ciutats i pobles inclusius, democrátics i sostenibles” del 4 d’octubre del 2010 . Enginyeria Sense Fronteres, Arquitectes Sense Fronteres i Observatori DESC.
3. Mujeres Creando: Las exiliadas del neoliberalismo. María Galindo. Revista buscando Camini. Nº 156. www.mujerescreando.org.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Enfoque de riesgos en zonas urbanas - Federación Internacional de asociaciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja

El pasado día 21 de septiembre la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja lanzó el Informe Mundial de Desastres 2010 bajo el título “Enfoque en el riesgo en zonas urbanas”.
Publicación anual desde 1993, el Informe Mundial sobre Desastres recoge los últimos hechos, análisis y tendencias de las crisis contemporáneas, ya sean repentinas o crónicas, “naturales” o provocadas por el ser humano.

Los temas tratados en esta edición son:
  •  Evitar la urbanización de los desastres
  • La tendencia de los desastres en las zonas urbanas
  • Empezar de cero: derechos de las comunidades y respuesta al desastre
  • La violencia urbana
  • El riesgo para la salud en las zonas urbanas
  • La urbanización y el riesgo del cambio climático
  • La gobernanza urbana y la reducción del riesgo de desastres

 Asimismo y, como tema de opinión aparece este artículo
¿Las zonas urbanas son las nuevas zonas rurales?

Por vez primera en la historia de la humanidad, más personas viven en entornos urbanos que en entornos rurales y, tan solo dentro de 20 años, más del 60% de la población mundial vivirá en ciudades.
Una minoría privilegiada vivirá en lugares como Torino, Tokio o Toronto donde en caso de incendio o inundación de la vivienda se puede pedir ayuda de emergencia y esperar que el seguro reembolse. Probablemente, cada uno tendrá su propio espacio dentro de la casa o el apartamento con agua corriente que también está conectado al sistema de alcantarillado y en el barrio también se recolecta la basura.
En los hogares de los barrios marginales no hay nada de eso; ni siquiera abastecimiento agua o saneamiento. El espacio de vida es estrecho y fue construido con materiales de mala calidad. Además, los habitantes carecen de seguridad de la tenencia.
En un barrio marginal, su vivienda puede incendiarse a ojos vista porque el gobierno municipal no presta servicios de emergencia en asentamientos “ilegales” e incluso, cuando lo hace, probablemente no haya vías de acceso. Sus hijos tienen muchas más probabilidades de contraer enfermedades porque no hay sistema de drenaje de las aguas de las inundaciones y nadie limpiará la basura de las calles.
Las vivencia infantiles del Presidente de Brasil Lula da Silva que se citan en la edición de este año del Informe Mundial sobre Desastres son bastante típicas para los 1.000 millones de personas que actualmente viven en los barrios marginales de las ciudades.
“Cuando mi casa se inundaba, más de una vez me levantaba a medianoche y me encontraba con los pies en el agua; cucarachas y ratas se disputaban el espacio y varios objetos flotaban en torno a la sala de estar… Cada vez que llovía, solíamos clavar otra pieza de madera a través del marco de la puerta y echar otra carretada de tierra para reforzar la barricada. Pero el nivel del agua la superaba y las autoridades nunca hicieron nada.”
La verdadera crisis de la reducción del riesgo de desastres gira en torno a la denominada “brecha de la vulnerabilidad” en aquellos entornos urbanas donde en muchos casos, las autoridades no cuentan con la financiación, los conocimientos y la voluntad que hacen falta para asegurar el buen funcionamiento del entorno y las comunidades disponen de pocos recursos y no tienen influencia política.
Muchas de las 50.000 personas que pueden perecer en un año excepcional de terremotos, o la mayoría de los 100 millones de personas que cada año pueden esperarse que las inundaciones pongan su vida patas arriba viven en la miseria en lugares peligrosos donde no hay estructura alguna de reducción de peligros ni ningún servicio.
Habida cuenta del enorme déficit de infraestructura y servicios que ya existe en América Latina, África y Asia, la brecha de riesgo urbano está inevitablemente llamada a aumentar a medida que el cambio climático traiga aparejados desastres que tengan consecuencias todavía más graves en algunas de las zonas más vulnerables del mundo. Millones de personas quedarán regularmente varadas en los tejados de ciudades como Dacca disputándose el espacio con las serpientes. En Alejandría, Egipto, un aumento de 50 centímetros del nivel del mar dejará sin techo a 2.000.000 de personas.
La mayor parte del crecimiento demográfico en los próximos decenios se registrará en ciudades de países de bajos y medianos ingresos. Esa expansión urbana provocará más desastres debido a la incapacidad de los gobiernos, así como de muchos de los mayores organismos internacionales y ONG de adaptarse a la realidad de la urbanización.
La verdad es que demasiados organismos de ayuda no cuentan con políticas urbanas y son lentos en modificar el enfoque para pasar del desarrollo rural, que sigue siendo muy esencial, a encontrar medios de apoyar mejor a las comunidades urbanas vulnerables.
Uno de los grandes retos del siglo XXI para la comunidad de la ayuda humanitaria reside en aprender a trabajar con quienes no tienen títulos de propiedad, no aparecen en ningún registro ni en ninguna lista, están indocumentados y viven en los cinturones de nuestras ciudades en planicies de aluvión y zonas de actividad sísmica como en el caso de Managua y Estambul.
El desalojo forzoso es una amenaza constante para los pobres de zonas urbanas que viven de generación en generación sin seguridad de la tenencia. Cuando sobrevienen los desastres y lo pierden todo, a menudo, suelen estar al final de la fila cuando llega la hora de reconstruir viviendas.
Afortunadamente, hay algunos ejemplos de la manera en que una buena gobernanza urbana puede apoyar a las comunidades en proyectos de mejoramiento de barrios marginales que propician la reducción del riesgo de desastres. En Tailandia, por ejemplo, el Instituto de Desarrollo de Organizaciones Comunitarias canalizó fondos del gobierno para el mejoramiento de barrios marginales del que se beneficiaron más de 2.000.000 de hogares en los 18 últimos años, logro impresionante se mida por donde se mida.
Gran parte de la futura orientación de la ayuda en contextos urbanos dependerá del éxito o el fracaso del enorme compromiso humanitario y político con Haití tras el catastrófico terremoto del pasado mes de enero. De los escombros de Puerto Príncipe debe nacer un método universal de trabajo con los pobres de zonas urbanas que asegure que después de un desastre se volverá a construir mejor tratando por igual a propietarios, inquilinos y moradores informales y poniendo el énfasis en la seguridad de la tenencia.
Si se adopta ampliamente, dicho método será un enorme aporte a la gestión del riesgo y un buen primer paso para motivar a aquellas comunidades que se encuentran en primera línea de las zonas de desastres del mundo entero a fin de que concentren sus energías en la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático.
 
Podéis encontrar más información en:

http://www.ifrc.org/sp/publicat/wdr2010/summaries.asp

Fotografías: IFRC

jueves, 23 de septiembre de 2010

La ONU presenta el informe “Economía verde y Objetivos del Milenio” | iAgua. Información y opinión sobre el agua en la red

Invertir en energías renovables, en el transporte sostenible, y en una agricultura respetuosa con los bosques y la naturaleza son retos esenciales para lograr reducir la pobreza en el mundo. Así lo confirma el resumen para dirigentes políticos sobre Economía verde y Objetivos del Milenio presentado ayer en Nueva York (EE UU) por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, en sus siglas en inglés). El trabajo forma parte de una publicación más amplia que se presentará a principios de 2011.
“Si la tendencia actual se mantiene, es probable que no alcancemos todos los Objetivos del Milenio de aquí a 2015. En parte se debe a que proponemos respuestas del siglo XX a los desafíos del siglo XXI”, ha explicado Achim Steiner, secretario general adjunto de Naciones Unidas y director ejecutivo de UNEP.
El estudio de la UNEP, que forma parte de una serie de memorias que se recogerán en una publicación en 2011, demuestra que la solución para combatir el hambre y las enfermedades en el mundo pasa por mejorar la situación medioambiental: la degradación del medio ambiente complica la salud de los niños y el abastecimiento de agua potable necesaria para combatir el hambre y las enfermedades.
“Es cada vez más evidente que una transición rápida hacia una economía verde, pobre en carbono, respetuosa y generadora de empleos, permite no sólo resolver los desafíos de la durabilidad del siglo XXI, sino también contribuir a lograr los otros objetivos del Milenio”, ha declarado Steiner.
El informe Economía Verde y Objetivos del Milenio aporta varios ejemplos de estrategias ecológicas acordes con los ocho Objetivos del Milenio para el Desarrollo. El trabajo resalta la política energética entre 2006 y 2010 de China, hoy el segundo productor mundial de energía eólica, que ha permitido un aumento rápido de las infraestructuras y de la producción de energía renovables.
Otro ejemplo en Asia: entre 2000 y 2005 , la superficie de bosques aumentó en Nepal de 1,3%, la calidad de los suelos y las reservas de agua son preservadas en buenas condiciones y el número de empleos locales ha aumentado, según el informe.
“Nuestra tarea fundamental para el siglo XXI es asegurar un modo de vida seguro y durable a una población mundial que, en las próximas cuatro décadas, aumentará un tercio. Es esta declaración lo que llevó a los jefes de Estado a adoptar los ocho Objetivos del Milenio”, ha constatado Steiner.
Sostenibilidad a la orden del díaSegún el informe, los bienes y servicios medioambientales, fundamento de la economía general y de los objetivos del Milenio para la población pobre, disminuyen rápidamente.
“La economía verde tiene una nueva mirada sobre los desafíos, y arroja luz sobre las posibilidades económicas y sociales poco costosas que permiten la inversión y reinversión en los sistemas modernos de tecnología limpia y la gestión de recursos naturales de la infraestructura ecológica del planeta”, añade el director de la UNEP.
El trabajo pone ejemplos como los arrecifes de coral en el Mar Caribe, que han disminuido un 80%, y los manglares mundiales, que en los últimos 20 años han desaparecido en un 30% . Estos dos ecosistemas son defensas costeras y aportan a las comunidades locales un ambiente vital agradable y también ingresos económicos por el turismo. La defensa de estos ecosistemas también responde al primer Objetivo del hambre en el mundo porque aseguran la presencia de peces, principal fuente de proteínas para un millón de personas.

Fuente: SINC


http://www.unep.org/greeneconomy/

lunes, 31 de mayo de 2010

Desplazados por el cambio climático

El cambio climático está causando un nuevo tipo de pobreza. El aumento global de temperaturas afecta a todos los países pero son los más pobres y aquellos que están en vías de desarrollo los más perjudicados por la falta de agua, de alimentos y de otros recursos naturales.
En sólo un año, alrededor de 50 millones de personas de todo el mundo se verán obligadas a emigrar debido a causas relacionadas con el medio ambiente. El cálculo lo ha hecho Naciones Unidas y ha sido recordado esta semana con motivo del Día de África, que se celebró el pasado 25 de mayo.
El continente negro concentra a la gran mayoría de los afectados por la degradación medioambiental. Y ello, pese a que África sólo es responsable del 14% de las emisiones de C02.
La falta de agua y la degradación del suelo es particularmente grave en este continente, donde el sector industrial está muy poco desarrollado y en el que la mayor parte de la población que trabaja se dedica a la agricultura y a la ganadería.
Los combustibles fósiles son uno de los principales responsables del cambio climático así que los expertos consideran imprescindible apostar con firmeza por una economía sostenible y baja en carbono.
El aumento de las temperaturas está intensificando las sequías, las lluvias torrenciales y la subida del nivel del mar, fenómenos que ya provocan más desplazados que las guerras. Según la Fundación CEAR-Habitáfrica, Solidaridad Internacional e IPADE, "se calcula que en los próximos 10 años, 60 millones de africanos migrarán al norte de África y a Europa" por estas causas.
La mayor parte de los desplazamientos se realizan del campo a la ciudad y después se trasladan a Europa. Por ejemplo, la sobreexplotación de los bancos de pesca de Senegal por parte de empresas europeas ha dejado sin trabajo a los pescadores de ese país. Algunos han llegado a nuestro país, donde han sido acogidos bajo el estatus de 'migrantes económicos'. Las ONG reclaman que sean tratados como "desplazados medioambientales" ya que no lo han hecho de forma voluntaria.
Y es que para garantizar el bienestar de la población ya "no sólo es necesario una economía fluida sino un entorno sano, un ambiente que cubra las necesidades de las comunidades que lo habitan con sus recursos naturales". Así lo creen los expertos de IPADE que han elaborado el informe 'Cambio climático y lucha contra la pobreza. La experiencia africana'.
El informe recomienda "apoyar un crecimiento que implique menor estrés y presión sobre el entorno y una ralentización de las emisiones de CO2 a la atmósfera". Para conseguirlo, habrá que cambiar el modelo de crecimiento y apostar por la producción limpia y consumo responsable.
Asimismo, las autoridades sanitarias tenen que el cambio climático incremente la expansión de enfermedades como la malaria, pues facilitará que los mosquitos que la transmiten lleguen a zonas en las que actualmente no hay casos de esta enfermedad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, 80 millones de personas podrían resultar infectadas en todo el mundo.

viernes, 14 de mayo de 2010

El derecho a las ciudades en el mundo - Ingeniería Sin Fronteras

Artículo de Ana Carolina Cortes, miembro de ISF Cataluña y participante en el Foro Urbano Mundia, en Río de Janeiro.
“El derecho a la Ciudad es un derecho colectivo de todos los habitantes, que busca el disfrute equitativo de éstos; así como el disfrute equitativo de las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad, democracia, equidad y justicia social.”

Desde el año 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió realizar el Foro Urbano Mundial (FUM) para debatir los desafíos que implica la urbanización a nivel mundial. Desde entonces, los FUM tienen lugar cada dos años. Hasta el momento, se han celebrado en Kenia (2002), España (2004), Canadá (2006) y China (2008). La V edición del FUM, en la que participó la Asociación Catalana de Ingeniería Sin Fronteras, tuvo lugar este año en Río de Janeiro y el tema central fue "El derecho a la ciudad: superar la brecha urbana”. Esta cuestión está tomando gran relevancia en la actualidad: más de la mitad de la población mundial vive ya en ciudades, y continentes como el africano se están haciendo urbanos a gran velocidad, como años atrás sucedió en Latinoamérica. El acceso a urbes equitativas, sustentables, inclusivas y justas es cada día más complejo, generándose así violencia, desigualdad y exclusión.
Muchas veces los debates urbanos se centran en fomentar una competición de ciudades, ajenas a sus habitantes. ¿La ciudad es para los habitantes o ellos son para ella?, ¿Quién debe disfrutar de los servicios: sus habitantes, sus turistas, los negocios que en ella se propicien o los eventos que se desarrollen? Lamentablemente, la inclusión de los ciudadanos en los asuntos trascendentales de gobierno, más allá de operaciones concretas para su reforma física, se está volviendo cada día más compleja.
Por poner un ejemplo próximo: podemos felicitarnos por el proceso de consulta abierto para la reforma de la Diagonal en Barcelona, pero quizás debiéramos preguntarnos si no sería más relevante que la ciudadanía debatiera sobre el modelo de movilidad del área metropolitana. Por no hablar de operaciones olímpicas que sin duda pueden tener un impacto mayúsculo y a largo plazo en la ciudad.
La Ciudad es un bien público y como tal debería generar ciudadanía mediante el ejercicio de la participación, permitiendo el acceso de todas y todos a bienes y servicios. Debería alimentarse de esta misma ciudadanía para definir los propios servicios que genera, la gestión y el disfrute del espacio público, el tejido social y las relaciones que crea, las oportunidades económicas que genera y, en definitiva, el tipo de vida de sus habitantes. Hablamos del derecho a la participación ciudadana a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacifica y responsable, con el objetivo último de optimizar el bienestar público.
Sin embargo, una de las conclusiones a las que se llegó en el último FUM es que el debate sobre el “Derecho a la Ciudad” se está vaciando de contenido. Se está desviando el discurso de reducción de brechas mediante la exclusión o la marginación de poblaciones disfrazando esta temática con la seguridad en la ciudad o, en otros casos, está siendo también utilizado para especular con el suelo y los servicios básicos y de interés general, beneficiando a intereses privados.
Así como en Río de Janeiro, en muchas otras ciudades se organizan grandes eventos para propiciar oportunidades económicas de éstas. Los resultados, empezando por los desalojos de barrios enteros, no son siempre positivos: miles de personas en el mundo están siendo desplazadas de sus territorios por grandes operaciones urbanas, perdiendo así sus viviendas, trabajos, relaciones sociales, etc.
Paralelamente al FUM se desarrolló el Foro Social Urbano, espacio organizado por movimientos sociales en contrapeso al FUM. Uno de los ponentes principales en la inauguración fue David Harvey, importante geógrafo y teórico social del Derecho a la Ciudad, quien señaló que “la transformación de la sociedad no puede hacerse sin la ciudad. La revolución urbana es crucial y central en la tarea política.”
En Latinoamérica, por ejemplo, se han dado grandes pasos en esta tarea política, por una ciudad para todos, a partir de los movimientos sociales que reclaman ciudades más sustentables y equitativas, permeando en las políticas estatales. No es extraño que haya sido en un continente con las ciudades más desiguales y excluyentes que se han generado en el mundo, que no ha sabido garantizar el derecho a una vivienda digna o el acceso a servicios como el agua potable y el saneamiento, prefiriendo mercantilizar espacios y servicios antes que asegurar su pleno disfrute por la ciudadanía.
El derecho a la ciudad es, en suma, un derecho a construir todavía, en el que deberíamos focalizar más esfuerzos. Construir ciudades inclusivas, en equilibrio con el territorio en el que se asientan, y a partir del ejercicios de la plena ciudadanía, es la mejor política de desarrollo y de lucha contra la pobreza que podamos abordar.

martes, 20 de abril de 2010

IMÁGENES DE LA ENCRUCIJADA DOCUMENTALES: UN MUNDO SOSTENIBLE. Documentales PLANETA TIERRA (Ecologia*Naturaleza...)

En esta serie de cuatro episodios, la periodista y escritora francesa Priscilla Telmon nos muestra cómo en todos los rincones del mundo hay alguien dispuesto a luchar por un mundo sostenible. Desde los inmensos parques eólicos daneses, el comercio justo en Mali o Burkina Faso o la recuperación del agua en la India. Un recorrido apasionante que nos acerca a los prodigios ecológicos del planeta.En 2030, el 80% de la población mundial habitará en la ciudad. Por ello, las grandes apuestas del futuro se llevan a cabo en las megalópolis. En esta ocasión, Priscilla Telmon elige Tokio para enseñarnos las iniciativas para mejorar las condiciones de vida de los japoneses.Con una agricultura urbana en pleno desarrollo, un urbanismo ecológico y un prototipo de coche eléctrico típico de ciencia ficción, Priscilla nos sumerge en un universo donde la tecnología se convierte en el instrumento para el desarrollo sostenible.
Con este viaje, Priscilla muestra la otra cara de Japón, la de los hombres y mujeres que tienen una relación privilegiada con el medio ambiente y con el futuro...
1 Escandinavia, el saber verde del norte Ver documental
2 Mali y Burkina Faso, por una tierra equitativa Ver documental
3 India, los guardianes del aguaVer documental
4 Perú, el secreto de las plantasVer documental

martes, 16 de marzo de 2010

Progresos en materia de saneamiento y agua potable

El 87% de la población mundial, es decir unos 5900 millones de personas, dispone ya de fuentes de abastecimiento de agua potable, lo que significa que el mundo está en vías de alcanzar, e incluso de superar, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relativa al agua potable.
Este es uno de los datos del nuevo informe del Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento que hoy se ha dado a conocer y lleva por título Progresos en materia de saneamiento y agua potable – Informe de actualización 2010.
Por el contrario, casi el 39% de la población mundial, o sea más de 2600 millones de personas, carece de servicios de saneamiento mejorados. En el informe también se señala que aún queda mucho por hacer para acercarse a la meta de los ODM relacionada con el saneamiento. Si se mantiene la tónica actual, la comunidad internacional no logrará alcanzar ese objetivo antes de 2015, ya que casi mil millones de personas quedarán excluidas de esas mejoras.
La buena noticia es que la defecación al aire libre – la práctica de saneamiento que entraña mayores riesgos en absoluto – está disminuyendo en todo el mundo: ha bajado del 25% en 1990 al 17% en 2008, lo que significa que en ese periodo 168 millones de personas dejaron de recurrir a esa práctica. Sin embargo, se trata de un hábito aún muy extendido en el Asia meridional, donde se calcula que el 44% de la población defeca al aire libre.
En el informe del Programa Conjunto de Monitoreo se presenta la situación y las tendencias actuales en 209 países o territorios, así como los avances en el logro de la meta de los ODM relativa al agua potable y el saneamiento, junto con una evaluación de lo que esas tendencias ponen de manifiesto.
«Todos nosotros reconocemos la importancia vital del agua y el saneamiento para la salud y el bienestar humanos, al igual que su papel como motor del desarrollo. Ahora la cuestión estriba en cómo acelerar los avances hacia el logro de las metas enunciadas en los ODM y, sobre todo, en cómo dar un paso más para hacer realidad finalmente la visión del acceso universal», ha afirmado la Dra. María Neira, Directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS.
El informe ofrece el panorama más claro delineado hasta la fecha sobre la utilización de las fuentes de abastecimiento de agua potable y los servicios de saneamiento mejorados en todo el mundo, y está pensado para que las instancias normativas, los donantes y los organismos gubernamentales y no gubernamentales lo utilicen a la hora de decidir qué debe hacerse y en qué esferas concentrar sus esfuerzos con el fin de alcanzar esos objetivos.
«No sólo tenemos que concentrarnos en alcanzar las metas de los ODM relacionadas con el agua y el saneamiento, sino que también hay que hacerlo con equidad, garantizando que los grupos más vulnerables y a los que es más difícil llegar compartan los éxitos logrados en otros lugares», ha declarado la Dra. Tessa Wardlaw, Oficial Jefe de Estadística y Seguimiento del UNICEF.
Pese a que la población mundial está dividida casi equitativamente entre habitantes de zonas urbanas y habitantes de zonas rurales, la gran mayoría de quienes carecen de agua y servicios de saneamiento vive en estas últimas: en concreto, siete de cada diez personas sin servicios básicos de saneamiento y más de ocho de cada diez de los que no tienen acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento de agua potable viven en las zonas rurales.
Una disparidad análoga se produce entre la población pobre y el resto de la población. Si se comparan el 20% más rico y el 20% más pobre de la población del África subsahariana, se constata que el 20% más rico tiene el doble de probabilidades de utilizar una fuente de abastecimiento de agua potable mejorada y casi cinco veces más probabilidades de disponer de servicios de saneamiento mejorados. Aunque actualmente no hay datos suficientes, la información sobre los países disponible confirma que existen disparidades semejantes en otros lugares.
«Dado que sólo quedan cinco años para llegar a 2015, hay que dar un gran impulso a los esfuerzos y a las inversiones en la esfera del saneamiento con el fin de que, cuando llevemos a cabo nuestra evaluación final del ODM, hayamos conseguido un impacto efectivo», ha manifestado Robert Bos, Coordinador Agua, Saneamiento, Higiene y Salud de la OMS.
Se calcula que el agua no potable y los hábitos de saneamiento e higiene insalubres se cobran cada año la vida de 1,5 millones de niños menores de cinco años. La falta de acceso a agua, saneamiento e higiene incide negativamente en la salud, la seguridad, los medios de subsistencia y la calidad de vida de los niños y sus efectos se ceban sobre todo en las mujeres y las niñas, ya que es mucho más probable que sean ellas, y no los hombres o niños, quienes tengan que cargar con el peso de ir en busca de agua potable.
«Dado que casi 884 millones de personas viven sin tener acceso al agua potable y aproximadamente el triple carece de servicios de saneamiento básicos, debemos intervenir inmediatamente, en cuanto comunidad mundial, para garantizar agua y saneamiento para todos», ha afirmado la Sra. Clarissa Brocklehurst, Jefa de la Sección de Agua, Saneamiento e Higiene (WASH) de UNICEF.
El Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento es el mecanismo oficial de las Naciones Unidas encargado de vigilar los progresos en la conquista del ODM 7c, que se refiere al suministro de agua potable y el saneamiento ambiental. En el informe se incluye información proveniente de encuestas de hogares y censos realizados en el período 1985-2008. Para el informe de este año se ha añadido a la base de datos mundial la cantidad récord de 300 nuevos conjuntos de datos. Es importante destacar que los datos más recientes aún no reflejan el impacto que ha tenido el Año Internacional del Saneamiento (2008), que se espera que influya considerablemente en el ritmo de los progresos hacia el logro de la meta de los ODM relativa al saneamiento.

martes, 26 de enero de 2010

HAITI - Coordinadora de ONG para el Desarrollo España

La Coordinadora ONGD-España quiere reconocer públicamente a toda la sociedad española las enormes muestras de solidaridad ofrecidas al pueblo haitiano a pesar del contexto de crisis económica en el que nos encontramos. Según la Asociación Española de Fundraising, a diez días de la tragedia se hanconseguido recaudar cerca de 30 millones de euros para el trabajo de las ONG en la zona. Éstas, como organizaciones de la sociedad civil, asumen el compromiso y la misión de canalizar la ayuda de la ciudadanía española hacia la sociedad de Haití para asistir a los damnificados por una de las peores catástrofes de los últimos años.
A pesar de las dificultades logísticas y de coordinación derivadas de la ausencia, en los primeros días, de autoridades del país y de organismos internacionales sobre el terreno, la ayuda española está llegando y está posibilitando la cobertura de necesidades básicas de miles de personas. Los equipos de las organizaciones sobre elterreno, cooperantes y personal local, están trabajando en la atención a la población haitiana tanto en Puerto Príncipe, como en otras poblaciones afectadas como Jacmel, Leogane, Petit Goave o la frontera con la República Dominicana.
Sin embargo, la situación desesperada de millones de personas, acrecentada aún más tras las diversas réplicas del terremoto, nos lleva a solicitar públicamente que se mantenga el apoyo de manera sostenida y, sobre todo, el compromiso a largo plazo para poder garantizar la reconstrucción del país. Hay que recordar que Haití era antes del terremoto el país más pobre de América, ocupa la posición 150 de 177 países en el Índice de Desarrollo Humano, el 80% de su población ya vivía bajo el umbral de pobreza y la esperanza de vida apenas superaba los 50 años. Las ONG adquieren el compromiso, a medio y largo plazo, de trabajar en la reconstrucción de sus estructuraseducativas, sanitarias y económicas.
También es el momento de exigir, en aras de la recuperación del país, la anulación de su deuda (alrededor de 30 millones de euros en el caso de España) y la revisión de políticas comerciales y económicas que vienen asfixiando el país durante décadas, impidiendo su desarrollo. Los recursos destinados para la reconstrucción en ningún caso deben ser condicionados ni generar nuevos endeudamientos. Confiamos en que las ayudas anunciadas tanto por las administraciones españolas como europeas no salgan de partidas de ayuda ya comprometidas a cubrir necesidades también básicas en otras zonas de África, América y Asia.
Queremos aprovechar este comunicado para mostrar nuestro absoluto rechazo al cobro de comisiones bancarias en las transferencias de donaciones a las cuentas solidarias y de ayuda humanitaria. Esperamos que, de acuerdo a su normativa interna y al compromiso público de las entidades financieras, estas comisiones sean devueltas a la mayor brevedad posible, tomándose las medidas oportunas para que no vuelva a suceder en el futuro. En cualquier caso, animamos a los ciudadanos afectados a que cursen las reclamaciones oportunas.
Al hilo del agradecimiento a la sociedad española, tenemos que advertir que, aunque están llegándonos numerosas llamadas de personas ofreciendo bienes en especie o incluso viajar como voluntarios al terreno, tanto las ONGD como las agencias humanitarias, de momento sólo solicitan apoyo económico ya que permite la compra de kits estandarizados en el propio terreno o países vecinos para garantizar su idoneidad, fomentando a la vez la activación de las economías locales. Del mismo modo, las organizaciones miembro de esta Coordinadora sólo están enviando a la zona afectada personal experimentado y con formación expresa para catástrofes de este tipo. En cuanto a las personas interesadas en la adopción urgente o el acogimiento de niños haitianos, la Coordinadora estima que en este momento es difícil determinar la verdadera situación familiar de los menores y, por tanto, los esfuerzos se centran en atender a los niños en el propio terreno, a la espera de que se lleven a cabo, si procede, programas especiales bajo parámetros que garanticen los derechos de los niños y el total control de las gestiones.
La Coordinadora ONGD-España ha habilitado un espacio en su web www.coordinadoraongd.org con información detallada sobre el trabajo de las organizaciones miembro presentes en el terreno. Recordamos que estas ONGD se comprometen con los códigos éticos y criterios de transparencia y rendición de cuentas establecidos por la Coordinadora. Agradeciendo su apoyo, animamos a la sociedad civil española a seguir informándose y apoyando el trabajo de las organizaciones en ésta y otras tareas.
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